Estudiantes del Libro de Urantia
Bienvenido a EstudiandoUrantia! Regístrate para participar del Foro.

Bem-vindo a EstudandoUrantia! Cadastre-se e participe do Fórum.

Welcome to Estudiandourantia! Register to participate.

Estudiantes del Libro de Urantia

Estudiantes del Libro de Urantia, la quinta revelación epocal - Estudantes do Livro de Urântia, a quinta revelação de época.
ÍndiceCalendarioFAQBuscarRegistrarseConectarse
El Discernimiento Espiritual mayo 2010 by FELU Beethoven - Claro de luna by agonzalez The Mission Gabriel s Oboe. by adagio_cantabile Ultimate Secret Garden by hieuluoi Song From Secret Garden by Shohreh

Comparte | 
 

 Escrito 106 - PROMESAS Y VERDADES DE CRISTO MIGUEL (JESÚS) PARA LA HUMANIDAD DE AYER, HOY Y SIEMPRE

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Jeannie Vázquez
Admin
avatar

Cantidad de envíos : 228
Fecha de inscripción : 19/11/2008
Edad : 56

MensajeTema: Escrito 106 - PROMESAS Y VERDADES DE CRISTO MIGUEL (JESÚS) PARA LA HUMANIDAD DE AYER, HOY Y SIEMPRE   Sáb 18 Oct 2014, 13:51

DE: JAIME DÍAZ PAGE
AGOSTO 2014
ESCRITO 106
 
 PROMESAS  Y VERDADES DE CRISTO MIGUEL (JESÚS)
 
PARA LA HUMANIDAD DE AYER, HOY Y SIEMPRE

Muy amados hermanos y hermanas, estudiantes de El Libro de Urantia, los saludo cordialmente. Comparto este trabajo con el deseo de que nos ayude a tomar conciencia de las verdades de Cristo Miguel (Jesús). Que nos ayude a motivarnos e inspirarnos de tal manera que decidamos unirnos de hecho al Padre Celestial y a  nuestro Padre Creador Jesús de Nazaret, para regocijo y beneplácito de nuestras almas en evolución. Uniéndonos firmemente a nuestro espíritu residente interior que es la presencia del Padre Universal dentro de nosotros. Que el Padre divino nos envuelva a todos en su luz, verdad y amor eternos.
 
1 “Buscad primero el reino de Dios y su rectitud, y cuando encontréis estos, todas las demás cosas esenciales para la sobrevivencia eterna estarán aseguradas por añadidura”. 1569:2.
 
 Mediante la meditación espiritual de la oración y la adoración buscamos y encontramos a Dios, recibiendo de Dios todo lo necesario para la ascensión y sobrevivencia espiritual del alma; como el fortalecimiento del alma, el conocimiento de la verdad, el discernimiento espiritual, los frutos del espíritu, el crecimiento en la gracia divina etc..
 
2 “Lo que sea que os cueste en las cosas de este  mundo, no importa el precio que tengáis que pagar para entrar en el reino del cielo, recibiréis en multiplicado gozo y progreso espiritual en este mundo, y la vida eterna en la era venidera”. 1537:1.
 
 Luchemos espiritualmente a pesar de las vicisitudes e impedimentos humanos, los atractivos materiales, los avances científicos y tecnológicos; esforzándonos por disciplinar nuestra mente y ennoblecer nuestra alma ante la soberanía de Dios, mediante la constancia de la comunión con él en la intimidad espiritual.
 
3  “Aquellos que buscan en primer lugar entrar en el reino, y comienzan a esforzarse por alcanzar una nobleza de carácter semejante a la de mi Padre, pronto poseerán todas las demás cosas que necesitan”. 1536:5.
 
 La constancia de la comunión espiritual con Dios nos brindará todos los elementos espirituales necesarios para la sobrevivencia de nuestra alma.
 
4Mediante la fe, todo mortal puede obtener todas las cosas esenciales para la salvación”. 1585:7.
 Mediante la fe logramos el reconocimiento de la soberanía de Dios, la verdad de que somos hijos de Dios y el deseo supremo de hacer la voluntad de Dios: hacernos semejantes a Dios,  obteniendo los valores divinos para producir nosotros los frutos del espíritu.
 
5 “A vosotros y a todos los que sigan vuestros pasos a través de las edades, dejadme deciros: Yo siempre estoy cerca, y mi llamado es y por siempre será: Acudid a mí, todos vosotros que laboráis y lleváis la pesada carga, y yo os daré descanso. Someteos a mi yugo y aprended de mí, porque soy fiel y leal, y encontraréis descanso espiritual para vuestra alma”. 1808:1.
 
 La alegría y la satisfacción de la comunión con nuestro espíritu interior y Cristo Miguel, proveen a nuestra alma plenitud, felicidad divina, seguridad y una paz divina que trasciende toda comprensión.
 
6 “La paz dejo con vosotros; mi paz os doy. Otorgo estos dones, no como los otorga el mundo, por medida,  sino que doy a cada uno de vosotros todo lo que  quiera recibir”. 1954:2.
 
 En la medida que aceptamos y recibimos de todo corazón al Espíritu de la Verdad de Cristo Miguel (Jesús), en esa medida recibimos la verdad divina que fortalece y ennoblece nuestra alma para la semejanza con nuestro Espíritu divino.
 
7 “Venid pues, todos vosotros que laboráis y lleváis una carga pesada, y encontraréis descanso para vuestras almas. Aceptad el yugo divino, y experimentaréis la paz de Dios, que está más allá de toda comprensión”. 1627:5.
 
 Comulgando constantemente con Dios y Cristo Miguel, transformando nuestro carácter mediante el espíritu, la paz de Dios se infunde en nuestra alma como una realidad constante brindándonos felicidad y tranquilidad  en nuestra vida diaria. Entrando al reino no podemos escapar de sus responsabilidades ni evitar sus obligaciones. El yugo del evangelio es facil de llevar y la carga de su verdad es ligera. Jesús no nos impone el yugo, nosotros lo aceptamos ejerciendo nuestro libre albedrío.
 
8 “Nuevamente os digo, pedid y se os dará; buscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá. Porque el que pide recibe; el que busca encuentra; y el que llama a la puerta de la salvación, se le abrirá”. 1619:1.
 
 Cuando oramos y adoramos a Dios, pedimos , buscamos y encontramos las cosas divinas para la vida eterna, de esta manera el Padre nos abre la puerta para la salvación.
 
9 “Os ofrezco la libertad de la vida y el regocijo de la salvación. Proclamo un nuevo camino viviente, la liberación del mal y la rotura de las cadenas del pecado. He venido para que tengáis vida, para que la tengáis eternamente”. 1792:1. 
Nuestra alianza con el espíritu nos libera de las cadenas materiales, de los placeres de la inmadurez y del egoísmo, comiendo el pan espíritual que provee la vida eterna al alma.
 
10 “Si confesáis vuestros pecados, estos os serán perdonados”. 1736:4.
 
 El reconocimiento sincero ante Dios Padre de nuestros pecados, errores, faltas y omisiones, el Padre divino y misericordioso nos perdona de todo corazón.
 
11 Yo he superado el mundo, y en mí triunfaréis todos por la fe. Os he advertido que el Hijo del Hombre será matado, pero os aseguro que volveré antes de ir adonde mi Padre, aunque sea tan sólo por un corto tiempo. Y después de haber ascendido a mi Padre, con certeza os enviaré un nuevo maestro para que esté con vosotros y more en vuestro corazón mismo”. 1954:2.
 
Cristo Miguel derramó su Espíritu de la Verdad sobre todo el género humano, y en efecto, su Espíritu está en suspenso sobre este mundo, buscando enseñar la Verdad a los hombres. Si por la fe creemos en él, lo aceptamos y lo buscamos en la comunión espiritual, conoceremos la Verdad divina y ella vivirá y reinará en nuestro corazón transformando nuestra naturaleza humana en divina.
 
12 Padre...Yo sé que me has dado autoridad plena sobre todas las criaturas vivientes de mi reino, y daré vida eterna a todos los que se hagan hijos de Dios por la fe”. 1963:5.
 
 La fe y la práctica de las cosas que el evangelio del reino de Jesús nos pide, nos convertirá en hijos de la fe viviente, en hijos que conocemos y sentimos a Dios en nosotros mismos. Esta realidad espiritual nos provee de la vida eterna dada por Cristo Miguel.
 
13 “Continúa creyendo en mí y en aquello que te he revelado, y recibirás el don de la vida eterna”. 1957:2.   
 
 Jesús dijo estas palabras de verdad al apóstol Pedro, pero también son palabras para todos nosotros sus hijos. Creer en Jesús significa realmente que hagamos las cosas que el evangelio requiere de nosotros; sumando a esto la revelación interior de nuestro espíritu residente. De esta manera recibimos el don de la vida eterna.
 
14 “Pero todos los que verdaderamente busquen encontrarme, en algún momento lograrán la vida que conduce hasta la presencia de mi Padre”. 1792:1.
 
 Si verdaderamente deseamos buscar y encontrar a Jesús en la intimidad espiritual, entonces viviremos divinamente, y  esto es hacer la voluntad de Dios. Esto brinda la vida eterna que nos conducirá hasta la presencia del Padre Universal en el Paraíso, su morada eterna.
 
15 “No os prometo liberaros del mar de adversidades, pero sí os prometo que navegaré a través de todas ellas con vosotros”. 1767:1.
 
 Jesús nos promete estar junto a nosotros ante las vicisitudes inescapables de la vida, iluminando y fortaleciendo nuestra mente para actuar sin miedo cuando estas cosas se presenten.
 
16 “Todo hijo terrenal que siga la guía de este espíritu, finalmente conocerá la voluntad de Dios, y el que se entrega a la voluntad de mi Padre, vivirá para siempre”. 1642:3.
 
 Al aceptar la guía diaria de nuestro espíritu Ajustador del Pensamiento,  comulgaremos con él y finalmente viviremos eternamente, porque nuestra asociación con el espíritu habrá producido la semejanza espiritual de nuestra alma con el espíritu de Dios, lo humano se habrá hecho divino. Hacer la voluntad de Dios produce los frutos más grandes: la unión con Dios y la vida eterna.
 
17 “Una vez que mis hijos se tornen autoconcientes de la certeza de la presencia divina, esa fe expandirá su mente, ennoblecerá su alma, reforzará su personalidad,  aumentará su felicidad, profundizará su discernimiento espiritual, y aumentará su poder para amar y ser amados”. 1766:8. 
 
 Cuando nos decidimos a hacer la voluntad del Padre que está en el cielo (oración-adoración a Dios), entonces conocemos a Dios y sentimos a Dios verdaderamente en nuestra experiencia religiosa espiritual personal. Este hecho, bendice nuestra mente, alma y personalidad, aumentando nuestra felicidad, discernimiento y amor divino, compartiendo generosamente lo que recibimos de Dios con nuestros semejantes.
 
18 “Yo soy la verdadera vid, y vosotros sois las ramas vivas. El que vive en mí, y yo en él, dará muchos frutos del espíritu y experimentará la felicidad suprema del rendimiento de esta cosecha espiritual”. 1945:4.
 
 Si vivimos nuestra vida espiritual como Jesús nos indica, si establecemos alianza permanente con nuestro espíritu divino, entonces como ramas vivas de la vid viviente, produciremos muchos frutos del espíritu que nos darán la vida eterna y que nos conducirán hasta la presencia del Padre Universal en el Paraíso.
 
19 “Si mantenéis esta relación viva espiritual conmigo, rendiréis abundante fruto. Si permanecéis en mí y mis palabras viven en vosotros, podréis comulgar libremente conmigo, y entonces mi espíritu vivo os imbuirá de tal manera que vosotros podréis pedir lo que mi espíritu desea, y hacer todo esto con la seguridad de que el Padre nos otorgará nuestra petición”. 1945:5.
 
 Al perseverar en la voluntad del Padre, comulgamos con Jesús y rendimos muchos frutos espirituales; entonces el espíritu de Jesús se infundirá en nosotros de tal manera, que podremos pedir al Padre lo que es la voluntad de Jesús y el Padre nos otorgará nuestra petición.
 
 20 “Buscad primero el reino de Dios, y cuando hayáis encontrado la entrada al mismo, todas las cosas necesarias os serán añadidas”. 1577:7. 
 
El reino de Dios es la presencia del espíritu divino en nuestra mente humana, pero también es la puerta, es la entrada. Si lo buscamos mediante la oración-adoración por la fe, encontraremos a Dios y la entrada al reino; y todas las cosas necesarias para lograr la vida eterna nos serán dadas. Cierta vez Jesús dijo: yo soy la puerta.
 
21 “Aquel que entra en el reino ya tiene vida eterna, jamás perecerá”. 1642:3.
 
Todo el que entra al reino y se asocia definitivamente con Dios en esta vida, con su Ajustador del Pensamiento, nunca morirá realmente, en verdad vivirá para siempre, eternamente.
 
22 “Después que me haya ido, os enviaré un ayudante espiritual. Tendréis con vosotros al que tomará mi lugar entre vosotros, el que continuará enseñándoles el camino de la verdad, y que aún os confortará”. 1947:2
 
 Este ayudante prometido es en verdad un Maestro, es el Espíritu de la Verdad que Jesús derramó sobre todo el género humano y que nos enseña la verdad mediante la adoración al Padre en nuestra experiencia religiosa espiritual personal, cuando incursionamos en los niveles supramateriales de la conciencia de la divinidad en nosotros mismos.
 
23  “Este nuevo Maestro es el Espíritu de la Verdad que vivirá en cada uno de vosotros, en vuestro corazón, y así todos los hijos de la luz serán uno y serán atraídos los unos a los otros”. 1949:1.
 
 Si hacemos la voluntad del Padre que está en el cielo, este Espíritu que vive junto a nosotros, nos alimentará siempre con la verdad divina, convirtiéndonos en hijos de la luz viva, de esta manera los hijos de la luz nos reconoceremos entre nosotros y todos seremos como uno.
 
24 “Sin embargo, cuando él, el Espíritu de la Verdad venga, finalmente os guiará a toda la verdad a medida que pasáis a través de las muchas moradas en el universo de mi Padre”. 1951:4.
 
 El Espíritu de la Verdad nos guiará, nos alimentará y confortará en este mundo,  mundos morontiales y  mundos espirituales en nuestra ascensión hacia el Paraíso de Havona.
 
 
25  “Y cuando mi espíritu llegue para morar en vosotros, él, os ilustrará la diferencia entre el pecado y la rectitud y os habilitará para juzgar sabiamente sobre ellos en vuestro corazón”. 1951:3.
 
 El Espíritu de la Verdad nos hará conocer la Verdad de tal manera en nuestra alma, que al experimentarla y sentirla, aumentará nuestro discernimiento y nos libertará de los atractivos imperfectos e inferiores de la vida terrenal, modificando nuestra conciencia y carácter. Podremos distinguir con claridad lo que es malo, perjudicial, falso o engañoso, porque la verdad, la  pureza y la rectitud divina estarán presentes en nuestra alma iluminando nuestra mente con la luz de la verdad del Espíritu de Dios. Esta verdad divina, es la luz espiritual que nos permite ver los baches del camino, valga la expresión.
 
26  “Yo derramaré mi espíritu sobre todo el género humano, pero no todos los hombres escogerán recibir a este nuevo maestro como guía y consejero del alma. Pero todos los que lo reciban serán esclarecidos, purificados y confortados. Y este Espíritu de la Verdad se convertirá en ellos en un manantial de agua viviente, brotando en la vida eterna”. 1954:1.
 
 Jesús derramó su Espíritu de la Verdad sobre todo el género humano, pero no todos los hombres lo reciben como guía y consejero del alma; pero los que lo aceptan, reciben y aman son bendecidos por este espíritu y el Espíritu Santo de la ministra Divina. Este Espíritu transforma y fortalece divinamente a todos aquellos que por la fe permiten ser guiados e ilustrados con la verdad, convirtiéndolos en verdaderas fuentes brotantes de amor, verdad y perfección divina por toda eternidad.
 
27  “Y mi espíritu estará sobre vosotros, ahora y hasta el fin del mundo”. 1932:2.
 
 El Espíritu de la Verdad permanece y permanecerá por siempre en este mundo de acuerdo con la voluntad divina.
 
28  “Vayan pues por todo el mundo, difundiendo la buena nueva a todas las criaturas de todas las razas, tribus y naciones. Mi espíritu irá delante de vosotros, y yo estaré siempre con vosotros”. 2053:4.
 
 Todos los que difunden la buena nueva del Evangelio del Reino de Jesús, aquí o allá, llevan delante de ellos al Espíritu de la Verdad, y Cristo Miguel (Jesús) camina con ellos, bendiciendo sus caminos y bendiciendo los lugares y recintos donde se reunen en nombre de Jesús para proclamar el Evangelio salvador del Señor, alimentando a las almas con el pan de la vida espiritual.
 
29 “Sin importar cuales sean los errores que puedan cometer vuestros semejantes en la organización actual del mundo, en una era por venir, el evangelio que yo declaro a vosotros, gobernará este mismo mundo”. 1608:1.
Al transcurrir los siglos, gradualmente los seres humanos aceptaremos más y más a Dios y sus verdades divinas, mediante la ayuda de las revelaciones de la verdad divina escrita, o de visitaciones de Personalidades celestiales, así como del ministerio de los hombres imbuídos por el espíritu que aman a la humanidad y que desean conducirla a la realidad de la soberanía de Dios, a su amor y a su verdad; hasta que llegará un momento en que el reino de Dios estará establecido en el corazón de todos los hombres iluminados por el espíritu de Dios. El Evangelio de Cristo Miguel (Jesús), en verdad gobernará este planeta que hoy se encuentra desordenado y confuso.
 
30 “No temáis la resistencia del mal, porque yo estoy siempre con vosotros, aun hasta el fin de los tiempos. Mi paz dejo con vosotros”. 2042:1.
 
C A nada debemos temer, porque Jesús y su paz están siempre con nosotros.
 
31 “Aunque el cielo y la tierra desaparezcan, mis palabras de verdad no desaparecerán”. 1736:3. 
 
 Nada sobra en el Evangelio del Reino de Jesús, toda su verdad es necesaria. Todo lo que dijo y dice Jesús es la voluntad del Padre que está en el cielo. Sus enseñanzas y palabras sirven y servirán a todas las humanidades en la eras por venir. Nada hay en el universo que pueda sustituir a la voluntad del Padre eterno. La humanidad podrá cometer errores, pero no podrá cometer errores indefinidamente, porque la voluntad del Padre se irá manifestando gradualmente en el planeta conduciendo a la humanidad hacia la verdad, el altruísmo, el amor y la rectitud divina.
 
32 “Pero este pan que desciende de Dios, si un hombre come de el, nunca morirá en espíritu. Repito: yo soy este pan viviente, y toda alma que logre realizar esta naturaleza unida de Dios y hombre vivirá para siempre”.1711:4.
 
 El alma que se acerca a Jesús, a su Espíritu de Verdad y a su Ajustador del Pensamiento, que se deja guiar y alimentar por ellos, comiendo del pan de la vida eterna, es decir recibiendo los valores supremos y divinos en su alma, logra la semejanza espiritual con el espíritu divino asociado, de esta manera el alma vive para siempre. La naturaleza humana y la divina quedan unidas por siempre y para siempre; las dos son una.
 
33 “Me veo llevado a declarar que sobre este cimiento construiré yo la hermandad del reino del cielo. Sobre esta roca de realidad espiritual construiré el templo viviente de la hermandad espiritual en las realidades eternas del reino de mi Padre”. 1747:3.
 
 Jesús pregunto a los apóstoles ¿quién decis vosotros que soy yo? Hubo un tenso silencio en que los apóstoles miraban a Jesús y de repente Pedro se levantó de un salto y dijo “Tu eres el libertador, el Hijo del Dios viviente”,  los apóstoles apoyaron lo que Pedro dijo, entonces Jesús dijo a los apóstoles, esto ha sido revelado por mi Padre a lo más profundo de vuestras almas, refiriéndose  Jesús a la fe-discernimiento que el Padre había entregado a los apóstoles. Fué entonces que Jesús dijo: sobre esta roca de realidad espiritual  construiré la hermandad del reino del cielo; dijo él que construiría el templo vivo de la hermandad espiritual en las realidades eternas del reino de su Padre.
 
34Dejadme aseguraros de una vez por todas, si vosotros dedicáis vuestra vida a la obra del reino, todas vuestras necesidades reales serán suministradas. Buscad la cosa más grande, y la más pequeña estará dentro de ella; pedid lo celestial y lo terrenal estará incluido”. 1823:3.
 
 Jesús dijo a los apóstoles que si entregaban su vida al evangelio, recibirían lo necesario para cubrir sus necesidades reales. Que si dedicaban su vida a proclamar el evangelio vivirían del evangelio. Dedicar la vida personal a proclamar el evangelio del reino es una cosa muy grande y lo grande contiene a lo más pequeño, entendiendo que las necesidades terrenales de los apóstoles serían lo pequeño y que estas necesidades estarían satisfechas, es decir,  que tendrían todo lo necesario para vivir, techo, comida, sustento y vestido. Esta enseñanza de Jesús vale para toda persona que dedique enteramente su vida personal a la proclamación del Evangelio del reino de Jesús en el mundo. El Señor provee todo lo necesario a sus servidores espirituales.
 
35 “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá. En verdad, el que vive y cree en mí en realidad nunca morirá”. 1843:1.
 
El que cree realmente en Jesús, hace las cosas que el Evangelio del Reino demanda. No basta con creer sino en hacer lo que el evangelio requiere para lograr la salvación del alma. Es necesario que los hombres obtengan logros espirituales verdaderos para un auténtico progreso espiritual real. El que haga lo que Jesús dice, aunque muera en este mundo, vivirá para siempre.
 
36  “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. 1796:4.
 
 Si estamos dispuestos a hacer la voluntad del Padre, a comulgar con él, entonces el Espíritu de la Verdad nos hará conocer la verdad y ella nos hará libres de los atractivos inferiores. Conocer y vivir la verdad en nuestra alma por el camino que nos  enseña Jesús, nos libera del temor, del pecado, de la ignorancia, de los placeres de la inmadurez etc.. De esta manera somos guiados y motivados por la rectitud y santidad (pureza) del espíritu que en nosotros reside.
 
37  “Ahora os digo y os aclaro que este reino de mi Padre no vendrá con una  muestra exterior de poder ni con una demostración indecorosa” 1569:2.
 
 Jesús enfatizó que el reino de su Padre no vendría en esas condiciones, que no estaría aqui o allá, sino que el reino que él y los apóstoles proclamaban era Dios dentro de nosotros.
 
38 “Bienaventurados los pobres de espíritu, los humildes, porque de ellos serán los tesoros del reino del cielo. Bienaventurados son los que tienen hambre y sed de rectitud, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados son los puros de corazón, porque ellos verán a Dios”. 1570: 4,5,6,7.
 
Estas bienaventuranzas son cuatro actitudes de fe. Las personas que disciernen al espíritu o que conocen a Dios y en las cuales moran estas actitudes de fe, pueden intentar el extraordinario ejercicio del afecto paternal, es decir, amar a los hombres así como Dios ama a todas sus criaturas; amando incluso con amor paternal a las personas que son poco amables. La fe y el amor de estas actitudes de fe, fortalecen nuestro carácter moral dándonos felicidad. El temor y la ira debilitan nuestro carácter y destruyen la felicidad.
 
39 “Bienaventurados son los que se afligen, porque ellos serán consolados; bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán el espíritu del regocijo.  Bienaventurados son los misericordiosos porque ellos obtendrán misericordia. Bienaventurados son los pacificadores, porque ellos serán llamados los hijos de Dios. Bienaventurados son aquellos que son perseguidos por causa de la rectitud, porque de ellos es el reino del cielo; bienaventurados seréis cuando os vituperen y os persigan y digan falsamente toda clase de maldades contra vosotros. Alegraos y regocijaos sumamente porque grande es vuestra recompensa en el cielo”. 1575:1,2,3,5.
 
 Jesús nos exhorta a amar a los hombres así como él los amó y ama, con afecto paternal, y también con afecto fraternal. Jesús ilustró esta enseñanza al señalar estas cuatro reacciones supremas de amor paternal. Jesús dijo que estas palabras eran de promesa y consuelo espiritual. Se espera de los hombres que conocen a Dios, que intenten el extraordinario ejercicio del afecto paternal, que estando afligidos, muestren misericordia y promuevan la paz, amando incluso con amor paternal a las personas desagradables o antipáticas. Las bienaventuranzas se basan en la fe y el amor y no en la ética y el deber. El amor paternal devuelve el bien por el mal, hace el bién en respuesta al agravio. Jesús nos exhorta a que logremos niveles de altruísmo divino.
 
 
40 Dijo Jesús: De cierto, de cierto te digo, Nicodemo, que si un hombre no nace de lo alto, no puede ver el reino de Dios. Sin embargo, yo te declaro que, a menos que un hombre nazca del espíritu, no podrá entrar en el reino de Dios”. 1602: 3,4.
 
 La fe en Dios, el amor a Dios, el reconocimiento de Dios como Padre y soberano de la creación, el hambre por las cosas de Dios y su rectitud, el deseo de saber de Dios, de conocer a Dios, nos conducen al nacimiento espiritual. Jesús dijo que cuando por la fe viva en Dios nos volvemos divinamente conscientes de él, nacemos del espíritu como hijos de la luz y de la vida, de la misma vida eterna en la cual ascenderemos universo tras universo logrando la experiencia de encontrar a Dios Padre en el Paraíso.
41 “El que no trabaje no comerá”. 1579:4.
 
 Se refería Jesús al trabajo espiritual interior con Dios. Las personas que no buscan a Dios, que no se esfuerzan por mejorar su carácter, que no desean hacer las cosas que el evangelio del reino de Jesús demanda, no logran la actitud correspondiente para recibir las cosas divinas o alimento espiritual de Dios. Cuando el hombre de fe sincera se inclina ante Dios reconociéndolo, amándolo y adorándolo de todo corazón, hace la voluntad de Dios y Dios Padre lo acoge y alimenta con el pan divino que otorga la vida eterna.
 
42  “La oración conducirá a los mortales de la tierra a la comunión de una verdadera adoración. La capacidad espiritual del alma para recibir, determinará la cantidad de bendiciones celestiales que pueden apropiarse personalmente y alcanzarse conscientemente como una respuesta a la oración”. 1621:3.
 
 La oración de fe sincera, es la oración inteligente que pide la transformación de lo que es en lo que debiera ser. Nuestra oración debe ser para pedir a Dios con mucho amor, lo que necesitamos en sentido espiritual para transformar lo humano en divino, para mejorar nuestro carácter con el deseo de buscar la perfección que el Padre nos pide. Este tipo de oración es una especie de comunión espiritual que prepara nuestra mente y alma para alcanzar la verdadera adoración a Dios Padre después de haber finalizado nuestra oración. La oración va aquietando nuestra mente, preparándola para la adoración al Padre divino, en la cual no pedimos nada ni esperamos nada a cambio de nuestra veneración o contemplación a Dios. Simplemente nos dedicamos a amar a Dios, a escuchar a Dios en un estado de receptividad silenciosa sin pedirle nada, entonces la mente continúa calmandose, produciendo menos pensamientos. Con la práctica diaria logramos que nuestra receptividad silenciosa sea cada vez más amplia. Jesús nos pide la receptividad silenciosa para dar oportunidad a que nuestro espíritu interior hable a nuestra alma que escucha atentamente; para que el espíritu nos enseñe y alimente.
 
43  “A menos que nazcáis de nuevo, que nazcáis del espíritu, no podréis entrar en el reino de Dios”. Sin embargo, para todos los que son honestos de corazón y de fe sincera, es eternamente cierto que: He aquí que yo estoy ante las puertas de los corazones de los hombres y llamo, y si algún hombre me abre, entraré y cenaré con él, lo alimentaré con el pan de la vida; seremos uno solo en espíritu y propósito, y así seremos por siempre hermanos en el largo y fructífero servicio de la búsqueda del Padre del Paraíso”. 1829:4
 
 Cristo Miguel o Jesús está junto a nosotros con su Espíritu de la Verdad y en unidad con nuestra espíritu residente. Recordamos que Jesús y el Padre Divino son UNO. Si realmente deseamos encontrar a Dios entonces busquémoslo mediante la técnica de la oración-adoración que enseñó Jesús. Por nuestra sinceridad para con el Padre divino y sus presencias espirituales, lograremos la comunión con Dios, recibiendo de Cristo Miguel el alimento divino, el pan de la vida. Mientras más alimento recibimos, aumentamos la capacidad de nuestra alma para recibir más alimento o bendiciones espirituales del espíritu.  Sabio es el que se alimenta cada día.
 
44 “Yo soy este pan de la vida (el pan viviente). El que viene a mí no tendrá hambre, mientras que el que cree en mí, nunca tendrá sed. Todos los que son conducidos por el Padre vendrán a mí, y el que venga a mí no será rechazado”. 1710:6.
 
 Nuevamente, si permitimos que nuestro espíritu nos guie alcanzaremos a Jesús, y a través de su Espíritu de la Verdad seremos alimentados con la verdad espiritual y nos encontraremos  alegres y satisfechos con las viandas espirituales. Nunca tendremos hambre y sed espiritual.
 
45  “Porque el que quiera salvar su vida egoístamente, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía y por el evangelio, la salvará”. 1760:2.
 
 Todo ser humano que siga las directrices del Evangelio del Reino de Jesús alcanzará la salvación de su alma-personalidad, haciendo lo que el evangelio señala para tal propósito. El que abandona la vida exclusivamente materialista, la mediocridad humana, los placeres de la inmadurez, el egoísmo  y las actividades que perjudican la mente y la salud física etc.. a cambio de buscar a Dios y hacer su voluntad,  amando y sirviendo a los seres humanos como Dios lo pide. El que por causa de Jesús y el evangelio salvador, abandona los atractivos de la existencia convencional, pierde la vida que estaba viviendo, y gana vida para su alma, al dedicarse a hacer la voluntad del Padre, buscando los atractivos superiores y divinos en el mundo espiritual elevado de la realidad divina. Jesús dijo que no pensáramos que él había venido a traer la paz, sino más bien la lucha para salvar el alma; por eso dijo: ¿De que le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?.
 
46 Todo pastor que busque entrar sin mí al corral fracasará, y las ovejas no escucharán su voz. Toda alma que entre al camino eterno por los medios que yo he creado y ordenado, será salvada y será capaz de continuar hasta alcanzar los pastos eternos del Paraíso”. 1819:3.
 
 Todo Guía o persona que no se tome de la mano de Cristo Miguel no podrá entrar al reino eterno de Dios. Dijo Cristo Miguel que nadie llega al Padre sino a través de él. (Jesús). Los que por la fe nacen del espíritu, buscan a Dios y hacen la voluntad de Dios, obteniendo logros espirituales verdaderos, para alcanzar la perfección divina mediante la comunión adoradora a Dios y el servicio altruísta a los hombres, salvarán su alma, su existencia. Estas personas alcanzarán a Dios Padre en el Paraíso eterno.
 
47  “Y todos los hombres serán libres por la luz del espíritu que yo derramaré sobre todo el género humano después de haber ascendido hasta mi Padre en el cielo. Y ahora pues, os declaro que, si soy elevado en la tierra y de vuestras vidas, atraeré a todos los hombres hacia  mí y hacia la comunidad de mi Padre.  El que camina en tinieblas no sabe adonde va; pero si escogéis caminar en la luz, ciertamente os convertiréis en hijos liberados por Dios”. 1904:4,5.
 
Escoger caminar en la luz significa caminar en la verdad y aceptar ser guiados por el espíritu residente y el Espíritu de la Verdad, viviendo la vida en la luz de la verdad, sólo así podremos ser libres de pensamientos oscuros y actividades carentes de pureza divina; sólo caminando en la verdad, en la luz divina  podremos ser transformados y liberados de las cosas inferiores por el espíritu de Dios. De esta manera Jesús y el Padre divino nos atraen hacia ellos.
 
48  “Tomás, yo soy el camino, la verdad y la vida. Ningún hombre va al Padre excepto a través de mí. Todos los que encuentran al Padre, primero me encuentran a mí”. 1947:6.
 
 Para ir al Padre, primero debemos encontrar a Jesús y salvar el alma. Habiendo logrado la salvación de nuestra alma, nuestro Padre Creador Jesús, hará que alcancemos al Padre Universal en el Paraíso. Cristo Miguel (Jesús) es el camino para morar en la verdad divina, alcanzar la vida eterna y llegar al Padre en el Paraíso eterno.
 
49 “El nuevo reino que mi Padre está a punto de establecer en el corazón de sus hijos terrenales será un dominio eterno. No habrá fin a este gobierno de mi Padre en el corazón de los que desean hacer su voluntad divina.  El poder de este reino no consistirá en la fuerza de los ejércitos, ni en el poderío de las riquezas, sino más bien en la gloria del espíritu divino que vendrá a enseñar a las mentes y a gobernar el corazón de los ciudadanos renacidos de este reino celestial, los hijos de Dios”. 1568:5,6.
 
El espíritu de Dios enseña a las mentes de los hombres la verdad y las realidades de la vida espiritual, la verdadera realidad que nunca tiene fin y en la cual los que nacieron del espíritu acrecentarán su conciencia espiritual y sabiduría divina disfrutando de gozo y plenitud divina por toda la eternidad, glorificando a Dios y sirviendo a las nuevas almas surgentes en los vastos universos de la realidad universal.
 
50 “Y daré la vida eterna a todos los que se conviertan en hijos de Dios por la fe”. 1963:5.
 
 Los hijos de Dios por la fe son aquellos que hacen la voluntad de Dios, que disciernen al espíritu, que conocen a Dios en la intimidad espiritual, en la comunión con él. Son los que se atreven a viajar por las regiones desconocidas e inexploradas de la verdad buscando las realidades espirituales y divinas que pueden ser descubiertas por la mente y experimentadas por el alma, de la mano del espíritu interior y El Espíritu de la Verdad. Son los que dan la verdadera lucha de la fe y perseveran en ella, buscando el dominio de sí mismos en amor y lealtad a Dios. Estos hijos que luchan de esta manera, reciben de Jesús la vida eterna.
 
51  Un revelador, refiriéndose a Jesús dijo lo siguiente: La única recompensa que ofrecía a sus hijos era: en este mundo, la felicidad espiritual y la comunión divina; en el mundo siguiente, la vida eterna en el progreso de las realidades espirituales divinas del Padre del Paraíso”. 1593:6.
 Nuestra vida en Urantia es el primer paso de nuestra carrera de ascensión espiritual, en la cual podemos obtener felicidad espiritual y la comunión con Dios;  salvando el alma de la destrucción espiritual. Logrando más adelante la fusión divina con nuestro espiritu, obteniendo la vida eterna, en la cual viviremos progresando en el descubrimiento de las realidades espirituales y divinas del Padre Eterno. El Padre Infinito nos revelará muchas cosas durante la eternidad sin fin.
 
52  “El reino del cielo está cerca, y todo el que entre en el, encontrará abundante libertad y gozosa salvación”. 1537:2.
 
 El espiritu que vive en nuestra mente es en verdad el reino del cielo, y el que se vincule firmemente con el espíritu interior, será libre de las cosas inferiores y obtendrá una salvación gozosa y abundante.
 
53  “Los que entren en el reino ascenderán hasta mi Padre; ciertamente alcanzarán la diestra de su gloria en el Paraíso. Y todos los que entren en el reino del cielo se convertirán en los hijos de Dios, y en la era venidera ascenderán hasta el Padre”. 1537:3.
 
 Los que por la fe entran en el reino en espíritu y en verdad, se convierten en hijos liberados por Dios y llegado el momento ascienden hasta el Paraíso la morada del Padre Universal. Estos hijos, aún seguirán aprendiendo eternamente porque la verdad no tiene fin.
 
54 “Cuando estéis totalmente dedicados a hacer la voluntad del Padre que está en el cielo, recibiréis respuesta a todas vuestras peticiones, porque vuestras oraciones estarán completamente de acuerdo con la voluntad del Padre, y la voluntad del Padre se manifiesta siempre a través de su vasto universo. Lo que un verdadero hijo desea y el Padre infinito lo quiere, ES. Esa clase de oración no puede permanecer sin respuesta, y probablemente ningún otro tipo de petición pueda ser contestada completamente”. 1639:2.
 
 Sólo cuando nos dediquemos totalmente a hacer la voluntad de Dios, recibiremos respuesta a nuestras peticiones, porque la voluntad de Dios será nuestra voluntad. Entonces cuando vivamos esta realidad de la voluntad de Dios, nuestros deseos en acuerdo con la voluntad de Dios, se harán realidad.
 
55 “A medida que el evangelio de este reino se difunda sobre el mundo con su mensaje de júbilo y buena voluntad para todos los hombres, se desarrollarán mejores y superiores relaciones entre las familias de toda las naciones”. 1597:2.
 
 Los verdaderos creyentes contribuyen a la difusión del evangelio del reino. Nuestra vinculación al espíritu interior personal en adoración al Padre divino ayuda mucho  a que surja una nueva motivación en las mentes de los hombres, nuestros hermanos; y este hecho contribuye al mejoramiento gradual de las relaciones entre los pueblos del mundo. Por eso es muy importante que los que empiezan a discernir las cosas de Dios, adoren al Padre divino con constancia. Mientras más seres adoren al Señor y amen al prójimo, más pronto llegará la iluminación y la paz a este mundo oscuro y desordenado.
 
56 “Y así progresará este reino en el mundo, hasta derrumbar todas las barreras y llevar a todos los hombres a conocer a mi Padre y a creer en la verdad salvadora que yo he venido a declarar”. 1569:3.
 
 Los hombres vinculados al espíritu divino, al Espíritu de la Verdad y al Espíritu Santo, conocedores de Dios y la verdad divina, derrumbarán todas las barreras que hoy tienen en tinieblas a gran parte de la humanidad. Todos los hombres reconocerán y sabrán que en verdad son hijos de Dios.
 
57  “Y cuando el reino haya llegado a su fructificación plena, estad seguros de que el Padre en el cielo no faltará en visitaros con una revelación ampliada de la verdad y con una realzada demostración de rectitud, así como ya otorgó a este mundo a aquel que se convirtió en el príncipe de las tinieblas, y luego a Adán, que fue seguido por Melquisedek, y en estos días, el Hijo del Hombre. Así pues, mi Padre continuará manifestando su misericordia y mostrando su amor, aun a este mundo oscuro y malvado. Así también yo, después que mi Padre me haya investido de todo poder y autoridad, continuaré siguiendo vuestra suerte y guiando los asuntos del reino mediante la presencia de mi espíritu que pronto será derramado sobre todo el género humano. Aunque así estaré presente con vosotros en espíritu, también os prometo que alguna vez volveré a este mundo, donde he vivido esta vida en la carne logrando la experiencia simultánea de revelar a Dios al hombre y conducir al hombre a Dios. Muy pronto debo abandonaros y emprender la obra que el Padre ha confiado en mis manos, pero tened buen ánimo, porque alguna vez retornaré. Mientras tanto, mi Espíritu de la Verdad del universo os confortará y os guiará”. 1914:4.
 
 El Libro de Urantia es la revelación ampliada de la verdad  que Jesús nos prometió y que el Padre Divino nos ha enviado para aumentar la conciencia cósmica y nuestro progreso espiritual, para que vivamos nuestra vida espiritual de la mano de nuestro espíritu residente, Jesús y su Espíritu de la Verdad. Jesús prometió volver a nuestro planeta, pero no sabemos cuando, debemos mostrar paciencia y permanecer tranquilos. Mientras tanto continuemos con nuestro perfeccionamiento espiritual. Aprendamos a orar y adorar a Dios con eficacia espiritual para que el Espíritu de la verdad y el Espíritu Santo nos iluminen, guien y conforten.
 
58 “Sin embargo, deberíais comprender que, cuando este evangelio del reino haya sido proclamado a todo el mundo para la salvación de todos los pueblos, y cuando la plenitud de la era haya acontecido, el Padre os enviará otro otorgamiento dispensacional, o si no, el Hijo del Hombre retornará para adjudicar la era”. 1915:2.
 
 Cuando estas cosas sucedan tendremos otro otorgamiento dispensacional o Cristo Miguel retornará para adjudicar la era. Pero nuevamente, no sabemos cuando él regresará. Mientras tanto continuemos haciendo nuestro trabajo espiritual, multiplicando nuestros talentos, atesorando en el cielo. Sea lo que sea agrademos al Padre con nuestra fe y con nuestra tarea espiritual.  Dios vive en nosotros, conversemos con él, no estamos solos.
 
59 “Mi amor os envuelve, mi espíritu morará con vosotros, y mi paz permanecerá sobre vosotros. Adios”. 2057:4.
 
 En verdad, el amor de Cristo Miguel (Jesús) nos envuelve, su Espíritu está sobre nosotros para enseñarnos la verdad, y su paz permanece con todos nosotros.
 
Gracias amados hermanos y hermanas por la atención que han prestado a la lectura de esta presentación. Que la lectura de estas promesas y verdades de Cristo Miguel (Jesús), nos inspiren para mejorar el estado de nuestra alma y personalidad, haciendo la voluntad del Padre que está en el cielo (la acción espiritual).  Que la voluntad del Padre Divino surja en todos nosotros para honrarlo y glorificarlo mediante nuestros pensamientos, palabras y obras espirituales, correspondientes a nuestro esfuerzo personal en amor a Dios.
 
 

FUENTE: El Libro de Urantia.                   www.urantia.org/es
Volver arriba Ir abajo
http://estudiandourantia.2forum.biz
 
Escrito 106 - PROMESAS Y VERDADES DE CRISTO MIGUEL (JESÚS) PARA LA HUMANIDAD DE AYER, HOY Y SIEMPRE
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Profecias De Jesús Verastegui
» ¿Quién es Jesús para ti ?¿ Dios Hijo segunda persona de la Trinidad biblica o quién es ?
» Frases de Jesùs para meditar.
» Invocacion y ritual al Arcangel Miguel
» MENSAJES URGENTES PARA LA HUMANIDAD

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Estudiantes del Libro de Urantia :: Trabajos sobre "El Libro de Urantia" - Trabalhos sobre "O Livro de Urântia" :: Estudios sobre El Libro de Urantia-
Cambiar a:  
Crear foro | Ciencias & Saberes | Religiones | © phpBB | Foro gratis de asistencia | Contactar | Denunciar un abuso | foro gratis