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 Escrito 104 - 2a. Parte - DISERTACIÓN ESPIRITUAL REALIDADES DEL EVANGELIO DEL REINO DE JESÚS PREGUNTAS Y RESPUESTAS

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Jeannie Vázquez
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MensajeTema: Escrito 104 - 2a. Parte - DISERTACIÓN ESPIRITUAL REALIDADES DEL EVANGELIO DEL REINO DE JESÚS PREGUNTAS Y RESPUESTAS    Sáb 18 Oct 2014, 13:48

DE: JAIME DIAZ PAGE -MÉXICO-
MAYO 2014
ESCRITO 104 - 2a. Parte
 
DISERTACIÓN ESPIRITUAL
 
REALIDADES DEL EVANGELIO DEL REINO DE JESÚS

PREGUNTAS Y RESPUESTAS


Jesús dijo que la salvación del alma se logra mediante la fe y la enseñanza revolucionaria de lograr la libertad humana mediante el reconocimiento sincero de la verdad: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.  Entonces, vinculemos esta enseñanza de Jesús con esta revelación sobre El Espíritu de la Verdad: La misión del Espíritu consiste en fomentar y personalizar la verdad en los seres humanos que la buscan; el hecho de la personalización de la verdad significa que el creyente ha conocido la verdad, que la verdad vive en él, exhibiendo el logro de la verdad al prójimo en su vida diaria, unido a las fuerzas espirituales que le asisten. Este logro espiritual constituye la forma más elevada de libertad humana; así se cumplen las palabras de Jesús: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.  1593:7; 2060:7.
 
Así, mediante el camino del Espíritu:
 
1.- Pasaremos de la esclavitud del yo a la libertad espiritual. 2.- Mediante la fe y la transformación que el Espíritu realiza en nosotros, nos convertimos en templos de Dios, porque de esta manera el “Espíritu vive realmente dentro de nosotros”, liberándonos de la esclavitud material. Por la gracia del Espíritu nos convertimos en hijos del Espíritu liberados por la fe. El Espíritu nos libera de  deseos inconvenientes, placeres esclavizantes, tontos temores, malicia, envidia y odio vengativo. 1609:6.
 
J) La fe salvadora no proviene de nosotros, sino que es un don de Dios a nosotros sus hijos humanos. Al ser hijos de la fe viviente, dejamos de ser esclavos de nuestro yo y nos convertimos en dueños triunfantes de nuestro yo. Entonces, habiendo nacido del Espíritu, estaremos liberados para siempre de la esclavitud autoconsciente y de la vigilancia sobre los deseos de la carne; de esta manera manifestaremos espontáneamente los “frutos del Espíritu” que son reveladores del más elevado autocontrol que podemos lograr: el verdadero autodominio.
 
K) En la página 381:5 dice “El espíritu nunca impulsa”. La palabra inglesa drives se tradujo como impulsa. Creo que la traducción más apropiada es fuerza, que el espíritu nunca nos fuerza u obliga, que sólo nos guía. Si sinceramente deseamos alcanzar las alturas divinas, el espíritu nos guiará dulce y amorosamente por el sendero de la filiación y el progreso espiritual. En cada paso que demos, debemos tener buena voluntad y cooperar con nuestro espíritu de una manera inteligente y alegre. La guía de nuestro espíritu nunca se manifestará mediante la presión o el apremio para forzar nuestra voluntad a hacer la voluntad del Padre. 381:5.
 
Si aceptamos la guía del espíritu de manera inteligente y sin ninguna restricción,  desarrollaremos en unidad con él, dentro de nuestra mente la conciencia positiva del contacto divino y la certeza de la comunión con su espíritu. En cualquier momento el Espíritu atestiguará con nuestro espíritu Ajustador que somos hijos de Dios. Nuestra vida guiada por el espíritu producirá manifestaciones de las características del Espíritu divino. Guiados e iluminados por el espíritu y a pesar de caminar por los senderos humanos, cumpliendo con nuestros deberes terrenales, comenzaremos a discernir las luces de la vida eterna que resplandecen en las orillas lejanas de otro mundo. Como hijos de Dios nacidos del espíritu estaremos sostenidos por la esperanza que trasciende todo temor, porque el amor de Dios se esparce a todos lo corazones mediante la presencia de su Espíritu divino. 381: 6, 7.
 
L)              En la ciudad de Filadelfia Jesús enseñó a los apóstoles una norma positiva de rectitud. Les dijo que cualquiera que deseara seguirlo, ser su discípulo, debería no hacer caso sí mismo y encargarse diariamente de la totalidad de sus responsabilidades y seguirlo. Estas palabras de Jesús significan que los seguidores del Maestro de ayer y de hoy, deberían vivir su vida diaria con energía y entusiasmo, viviendo la totalidad de sus responsabilidades humanas y sus privilegios divinos en el reino de Dios; haciendo la voluntad del Padre y produciendo los frutos del espíritu en sus vidas.1760:2; 1770: 2.
 
En otra ocasión el Maestro dijo estas palabras a los apóstoles: “Pero para vosotros hijos míos, y para todos los demás que quieran seguiros en este reino, una dura prueba se prepara; sólo la fe os permitirá pasar a través de sus puertas, pero tendréis que producir los frutos del espíritu de mi Padre si deséais ascender en la vida progresiva de la hermandad divina”. 1569:1.
 
Esta realidad espiritual sólo se puede lograr mediante la fe experiencial y dinámica, profesando un gran amor y una gran lealtad al Padre celestial. Tomemos nota de que el hecho de haber aceptado en algún momento la filiación en el reino de Dios, no nos salvará, si rechazamos a sabiendas y persistentemente las verdades que se relacionan con la producción progresiva de los frutos espirituales como hijos de Dios en la carne.  1916:3.
 
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
 
1.- ¿Qué es hacer la voluntad de Dios?
 
La voluntad de Dios es el camino de Dios, asociarse o aliarse con Dios Padre ante cualquier alternativa potencial. Hacer la voluntad de Dios consiste en “asemejarse de manera progresiva a Dios” mediante la verdadera comunión espiritual. La voluntad de Dios puede hacerse en cualquier ocupación terrenal. 1431:2; 1732:4.
 
2.- ¿Cómo puede una persona asemejarse a Dios?
 
Recibiendo en el alma las cualidades de Dios, los valores supremos.
 
3.- ¿Cómo puede una alma recibir las cualidades de Dios?
 
Mediante la técnica vigoroza y constructiva de Jesús: la oración-acción de gracias-adoración a Dios; es decir, oramos pidiendo al Padre divino lo que necesitamos espiritualmente para ascender en el reino; acto seguido damos gracias al Señor por todo lo que nos ha dado; a continuación dedicamos un tiempo o rato para adorar al Señor mediante la “receptividad silenciosa o acallada” enseñada por Jesús. El Descubrimiento espiritual de la Divinidad, está determinado por el desarrollo de nuestra capacidad espiritual de receptividad y por el grado de  la dedicación entusiasta de nuestra voluntad, de hacer la voluntad divina. Las tres fases de esta Técnica, debemos hacerlas cómodamente sentados y con los ojos cerrados sin presionar los párpados, hasta finalizar las tres fases para el mayor provecho espiritual. 1621:3,4; 1641:1,64:1.
4.- ¿Qué es la Receptividad silenciosa o acallada?
 
Jesús enseñó a los apóstoles, a los creyentes y a nosotros, que después de haber hecho las oraciones al Padre divino, deberíamos permanecer por un rato en  “Receptividad silenciosa o acallada”, para dar al espíritu interior la mejor oportunidad de  hablar a nuestra alma que escucha atentamente. El espíritu del Padre nos habla mejor  cuando nuestra mente se encuentra en una actitud de “verdadera adoración”. Adoramos a Dios con la ayuda de nuestro espíritu interior y la iluminación de la mente mediante el ministerio del Espíritu de la Verdad. Jesús enseñó que la adoración hace al adorador cada vez más semejante al ser que está adorando. La adoración es una experiencia espiritual transformadora, mediante la cual las personas que adoran a Dios, se acercan gradualmente a la presencia de Dios y finalmente la alcanzan.
 
 Entonces, de acuerdo a la enseñanza que Jesús nos dejó, realizamos la meditación espiritual que conlleva la oración, la acción de gracias y la adoración al Padre Divino. Una vez que finalizamos la fase de la oración (4 mins) que nos ayuda a calmar la mente, continuamos con los ojos cerrados y con devoción damos gracias al Padre divino. Ahora sigue la fase de la adoración, en que vamos a “escuchar atentamente al Señor”, en que no vamos a  hacer mas peticiones a Dios; adoptamos el estado mental de la receptividad silenciosa o acallada;  dirigimos la atención de nuestra mente al Padre divino que mora en ella,  nos dedicamos con amor y fe a escuchar a Dios, como si fuéramos a escuchar algo, estamos ahí ante Dios, con mucha paciencia; la paz mental progresiva vendrá, mantenemos la atención de nuestra mente en la chispa divina interior (Dios); si surgen pensamientos no los alimentamos, dejamos que se vayan y continuamos escuchando al Espíritu del Señor; no nos preocupamos si no escuchamos nada, el Señor se comunica con nosotros mediante el silencio que estamos propiciando, algo muy bueno está ocurriendo en el alma y en la mente. Este proceso de la adoración requiere de tiempo adecuado para que la mente se  eleve al nivel del contacto divino. Es bueno iniciar con unos 15 minutos diarios, e ir aumentando los minutos mediante la práctica diaria para que nuestra mente se vaya disciplinando y logrémos la relajación mental adecuada, plenos de felicidad. Necesitamos mucho amor a Dios, paciencia y fe. La práctica hace al Maestro. Realmente seremos recompensados por el Padre divino por nuestra lucha espiritual, es lo mejor que podemos donar a nuestro Padre Divino que nos ha dado  la vida y la oportunidad de vivir eternamente con Él. Repetimos: El Espíritu del Padre nos habla mejor cuando nuestra mente se encuentra en una actitud de verdadera adoración. 1641:1.
 
5.-  ¿Qué beneficios produce la Receptividad silenciosa?
 
Prepara y calma aún más nuestra mente para que alcance los niveles supramateriales del contacto divino, la comprensión de la conciencia de Dios y la comunión con Dios; de esta manera el alma recibe las cualidades divinas, los valores supremos de la Verdad, la Belleza y la Bondad. Estos valores adquiridos los vivimos durante nuestra vida humana haciendo la voluntad de Dios. Sólo en estos niveles superiores de la Realidad Espiritual y Divina podemos conocer la Verdad divina y permitir que su espíritu activador viva y reine en nuestras almas hambrientas de alimento y progreso espiritual. La verdad divina nos libera de la ignorancia, del temor, de las cadenas del materialismo y de los placeres de la inmaduréz; viviendo nuestra vida cada vez más en la conciencia de la rectitud divina, guiados por nuestro espíritu interior que es Dios. 1459:2; 1949:5.
 
6.- ¿Algo más sobre la Receptividad silenciosa de la adoración?
 
Mediante esta actividad espiritual de la adoración, nuestra mente entra en contacto con nuestro espíritu residente y es  iluminada y purificada por el ESPÍRITU DE LA VERDAD y el ESPIRITU SANTO, conociendo la verdad. En la fase de la adoración, el Espíritu de la Verdad incide sobre el alma, fortaleciéndola con la Verdad a la vez que nuestra mente se renueva gradual y espiritualmente. Así recibimos el Pan Celestial para la salvación del alma. Jesús dijo:  No todos los hombres escogerán recibir al Espíritu de la Verdad como guía y consejero del alma, pero los que lo reciban, serán iluminados, purificados, fortalecidos, bendecidos y confortados; el Espíritu de la Verdad se transformará en ellos en una fuente de agua viva que estará brotando durante toda la vida eterna. 1949:3,4,5,6; 1954:1.
7.- ¿Entonces, es importante adorar a Dios?
 
En realidad es más que importante, es indispensable que adoremos a Dios, porque sin la adoración a Dios Padre difícilmente produciremos los frutos espirituales,  la autorrealización espiritual y el autodominio de nosotros mismos. La actividad de la adoración provee la sustancia transformadora para que nuestra conciencia humana se eleve por encima del nivel material de la existencia y se convierta en conciencia divina; esto es lo que Dios requiere de nosotros. Mediante la actividad adoradora a Dios Padre hacemos la voluntad de Dios, nos asemejamos progresivamente a Dios, obtenemos los valores divinos, producimos los frutos espirituales requeridos y logramos crecer diariamente en la gracia divina y en el conocimiento de la verdad. Mientras más adoramos a Dios más verdad divina descubrimos; el descubrimiento de la verdad es progresivo. El progreso espiritual depende de nosotros mismos, nosotros decidimos avanzar espiritualmente o no. Nadie lo va a hacer por nosotros. Dios nos ha dado todo lo necesario para ascender hasta él, ahora toca a nosotros ascender los peldaños de la rectitud mediante la fe, el amor, la determinación y el valor espiritual para aliarnos con Dios positiva y realmente, esto es lo mejor que podemos hacer en esta nuestra vida humana ascendente. No debiéramos partir de este mundo con las manos vacías; elijamos a nuestro Padre Divino, Señor y Dios Creador, honrémosle, mostremos nuestra gratitud a  Él  por cuanto nos ha dado y enseñado.
 
8.- ¿Es bueno que nuestra alma reciba valores divinos?
 
Sí, es muy bueno porque los valores divinos son los que necesita el alma para no morir de verdad, para lograr la sobrevivencia eterna. Con estos valores presentes en el alma, el alma se vuelve indestructible. Producimos en nuestras vidas los frutos espirituales que requiere el Padre divino. Los valores y frutos espirituales asemejan nuestra alma  a Dios. Sin la semejanza divina, Dios no nos puede atraer hacia él para la fusión divina y eterna. Recordemos que lo semejante atrae lo semejante.
 
 
9.- ¿Todas las almas pueden salvarse?
 
Sí, Dios ha dado a todas las almas la oportunidad y el potencial para la salvación. La salvación del alma es una elección de la persona. Al respecto Jesús hizo la siguiente declaración: “La salvación no es para los que no están dispuestos a pagar el precio de una dedicación entusiasta a hacer la Voluntad de mi Padre”. Jesús agregó que no podrán ser recibidas en el reino todas las personas que no libren el buen combate de la fe; pero que las personas que deseen sinceramente encontrar la vida eterna entrando en el reino de Dios, hallarán con seguridad la salvación eterna,  mediante el poder espiritual y los asaltos constantes de la fe viviente en los ámbitos elevados e inexplorados de la Verdad. 1829:1,2; 1729:6.
 
10.- ¿Qué debe entenderse por  los asaltos constantes de la fe viviente?
 
La salvación de un alma que discierne la verdad y ama la belleza, queda asegurada por el hambre y el deseo de esa alma de vivir en la rectitud de Dios, mediante los “contínuos intentos” de hacer la voluntad del Padre, de buscar y encontrar a Dios, de comulgar con Él y volverse progresivamente como Él Es, produciendo cada vez más los frutos del espíritu en su vida. La fe es para el alma lo que las velas son para una embarcación; la fe es un aumento de poder espiritual para el logro de lo divino. Debemos luchar contra la duda y la incredulidad; en verdad Dios vive en nosotros y es alcanzable fácilmente por la fe sincera y el amor. 1459:4; 1766:4.
 
11.- ¿Qué debe entenderse por el verdadero estado espiritual?
 
Es la medida en que mediante nuestra lucha espiritual de fe, nos hemos aproximado a nuestro espíritu divino; la medida en que nos hemos sintonizado con nuestro espíritu residente, el Ajustador del Pensamiento; la medida en que nos hemos aproximado a lo grande, lo bueno, lo verdadero y noble que es Dios el Padre. Sin esfuerzo o lucha espiritual nunca podremos ejercer lealtades en favor de nuestro Dios y Señor. 1096:2; 1097:6.
 
12.- ¿Para que sirve el esfuerzo o lucha espiritual?
 
Para que encontremos a Dios y su verdad divina;  para salvar a nuestra alma de la obliteración cósmica, es decir la destrucción eterna; para  esclarecer nuestra visión espiritual personal; para mejorar nuestro discernimiento espiritual sobre Dios y sus realidades divinas y cósmicas. 1097:6.
 
13.- ¿Qué significa la Religión del Espíritu?
 
Significa esforzarnos para vivir de acuerdo a la rectitud de Dios; luchar para obtener logros espirituales verdaderos; ser leales con Dios, tener fe para encontrar a Dios y hacer su voluntad divina; amar a Dios y al prójimo, tener la firme determinación de adorar a Dios constantemente, creciendo diariamente en la gracia y en el conocimiento de la verdad, haciendo realidad nuestro progreso espiritual. Hay personas temerosas y sin entusiasmo espiritual que huyen del esfuerzo   espiritual y de la incertidumbre mental que se relacionan con los audaces viajes de la fe a los elevados océanos de la Verdad inexplorada, buscando las realidades espirituales que están más lejos, pero que pueden ser descubiertas por la mente y experimentadas por el alma del hombre. 1729:6.
 
14.-  ¿Algunos ejemplos de Realidades espirituales?
 
El Padre Universal, Cristo Miguel, La Ministra Divina, El Ajustador divino, el Espíritu de la Verdad, el Espíritu Santo, el Poder Espiritual, el Amor de Dios, la Verdad, la Belleza y la Bondad.
 
15.- ¿Qué es la Verdad divina y donde se encuentra?
 
La Verdad es un “valor vivo” de la realidad espiritual divina que es Dios. La Verdad no se puede definir con palabras; la Verdad se vive, se experimenta, se siente. La Verdad es más que los conocimientos que tratan de las cosas observadas; la Verdad está más allá de los niveles de nuestra existencia material,  La verdad se asocia con la sabiduría y comprende la elevada experiencia religiosa espiritual del hombre con las Realidades Espirituales Vivas de Dios. 1459: 2,3,4; 1949:4,5.
La Verdad divina es una ¡realidad viva y dinámica! perteneciente a  Dios. Podemos percibirla, conocerla y vivirla en nuestras almas mediante la fe viviente verdadera y mediante nuestra experiencia religiosa espiritual auténtica; al incursionar nosotros en los elevados niveles espirituales de la comprensión de la Divinidad y en la conciencia de la comunión con Dios.  En esos niveles supramateriales de la Conciencia Universal (Dios), existe la Verdad Divina, y es ahí donde podemos descubrirla, vivirla y sentirla. 1949:4.
 
La verdad Divina tiene una “existencia experiencial” en nuestra mente humana al buscarla mediante la fe en la experiencia religiosa espiritual auténtica. Las personas que tienen una fe viviente y que conocen a Dios, una vez que han conocido o vivido la Verdad en si mismos, dejan que el espíritu activador de la Verdad divina viva y reine en sus almas. Las personas que buscan y conocen a Dios, experimentan el crecimiento progresivo de la verdad descubierta en su alma evolutiva. 1949:4,5.
 
Cuando personalmente conocemos la Verdad que el espíritu nos revela en la experiencia religiosa espiritual, un deleite supremo invade toda nuestra  alma. Las personas o creyentes que nunca ejercitan la fe, jamás podrán conocer ni poseer la Verdad Divina. La fe verdadera en Dios nos permite alcanzar a Dios y sus realidades espirituales. Debemos recordar algo muy importante: la fe actúa para poner en libertad las actividades suprahumanas de nuestra chispa divina para beneficio de nuestra alma. 1459:4.
 
 Las personas que conocen a Dios y que conocen la Verdad, elevan constantemente la sabiduría hasta los niveles de la ¡Verdad Viviente donde continuamente  alcanzan lo divino! 1459:2; 1949:3,4,5,6.
 
16.- ¿Cúal es el secreto para la sobrevivencia de nuestra personalidad?
 
Desear verdaderamente “identificarnos con nuestro espíritu residente”. La elección positiva o negativa de nuestra voluntad determinará nuestro destino final en la ascensión espiritual. 445:5.
El secreto de la sobrevivencia involucra el deseo supremo de asemejarnos a Dios, con la firme determinación de hacer todas y cada una de las cosas  que son esenciales para el logro de nuestro muy valioso e importante objetivo. Este logro nos llevará a “ser alguien en el universo de Dios”. 1205:6.
 
Hacer la voluntad de Dios” es el secreto para la sobrevivencia en este mundo y para lograr la perfección en los mundos morontiales y espirituales superiores.
 
Hacemos la voluntad de Dios cuando nuestra personalidad consiente y elige entregar su voluntad a la voluntad del Padre, en que afirmamos positivamente: “Padre, es mi voluntad que se haga tu voluntad”. Nuestra personalidad experimentará una gran satisfacción al comulgar con la Personalidad de nuestro Padre divino durante el culto de la adoración. Esta realidad finalmente nos llevará a la fusión eterna con el Espíritu de Dios que mora en nuestro interior. Estas realidades espirituales dan nacimiento a una nueva unión eterna: “La voluntad del hombre y la voluntad de Dios”. 1221:3,5,7.
 
PALABRAS FINALES
 
Muy amados hermanos y muy amadas hermanas, a nada debemos temer durante nuestra búsqueda de Dios y su Verdad divina, porque al buscar a nuestro Padre divino con fe, amor y sinceridad, estamos siempre en sus manos divinas. Seamos pacientes y perseverantes durante la oración-adoración a nuestro Padre; confiémos absolutamente en Él que mora en nuestra mente.  No hay nada que debámos temer ante lo desconocido, porque el Señor vive en nuestra mente, vive con nosotros. La constancia confiada ante la Presencia de nuestro Padre y Señor, derrumbará todas las barreras mentales y los preconceptos humanos que tengamos; conoceremos la Verdad divina y ella nos hará libres.
 
En verdad un gozo indescriptible se instala en todos los creyentes que sin temor alguno buscan a Dios Padre y su Verdad iluminadora, con fe, amor y devoción suprema. Hermanos y hermanas,  aprendamos simple y sencillamente a estar ahí con ÉL, amándole, es lo más maravilloso que nos puede ocurrir, donde el tiempo parece que no existe y donde Dios Padre colmará nuestra alma con bendiciones espirituales reales. Sepamos que Dios Padre desea expresarse a través de cada uno de nosotros sus hijos humanos, y esto es realmente posible si cada uno de nosotros le abrimos la puerta al Señor y le dejamos entrar en nuestra alma y corazón mediante la constante y sincera comunión de fe con ÉL. Permitamos que el Espíritu del Señor comparta con nosotros su espiritualidad absoluta, para que haciendo nuestras sus cualidades divinas por merecimiento, nos asemejemos de manera  progresiva a ÉL. Que nuestros pensamientos, palabras y obras le honren y le glorifiquen. Maravillas esperan a todos los hijos e hijas que creen y confían en su Señor, el Dios del amor, de la salvación y de  la suprema bondad universal y eterna. Mi amor, gratitud y saludo espiritual para todos ustedes.
 
 
 Sinceramente su hermano Jaime.
 
Fuente: El Libro de Urantia.
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